Tras 24 años de ausencia, Turquía regresa a una Copa del Mundo tras un proceso de clasificación impecable en la UEFA .
Bajo la dirección estratégica de Vincenzo Montella , el conjunto otomano lideró su grupo eliminatorio superando a potencias como Croacia, basando su éxito en una mezcla de orden defensivo y transiciones verticales. Su clasificación directa fue celebrada como un acontecimiento nacional, devolviendo a las “Estrellas Crecientes” al lugar que por historia y talento les corresponden.
La selección turca llega con una generación que ilusiona a toda Europa. El motor y capitán es Hakan Çalhanoğlu, cuya visión y golpe de balón son la brújula del equipo. No obstante, el factor diferencial es la juventud:
Arda Güler , la joya del Real Madrid, y Kenan Yıldız , la perla de la Juventus, son los encargados de poner la magia en el último tercio. En la zaga, la contundencia de Abdülkerim Bardakcı aporta la seguridad necesaria para liberar a sus atacantes.
Ubicada en el Grupo D, Turquía enfrenta un sector de estilos contrastantes. Abrirá su participación contra la física Australia , un duelo clave para sumar de a tres. Su segundo compromiso será ante la “garra” de Paraguay, y cerrará la fase de grupos en un partido de alto voltaje frente al anfitrión EE. UU.
Con el formato de 48 selecciones, Turquía parte como técnica favorita del grupo; su objetivo no es solo avanzar, sino clasificarse como líder para evitar cruces complejos en los dieciseisavos de final.