La tetracampeona del mundo selló su clasificación al Mundial 2026 de manera contundente en las exigentes eliminatorias de la UEFA.
Tras los baches de ciclos pasados, Die Mannschaft recuperó su identidad dominante, asegurando el liderato de su grupo con paso firme y varias fechas de anticipación. Este proceso, caracterizado por una notable evolución táctica y una demoledora pegada, evitó cualquier tipo de drama en la repesca y devolvió a los germanos a la primera línea de los máximos candidatos al título.
La propuesta alemana está respaldada por la genialidad de su dupla de oro: Jamal Musiala y Florian Wirtz, los encargados de romper líneas, aportar inventiva y guiar las transiciones rápidas en el último tercio del campo. El equilibrio en la medular y el liderazgo del vestuario recaen en la experiencia de Joshua Kimmich, mientras que la contundencia defensiva tiene como pilar indiscutible a Antonio Rüdiger. En el ataque, la movilidad y definición de Kai Havertz serán la llave para abrir los cerrojos rivales.
Instalada en el Grupo E, Alemania parte como la lógica favorita, pero se enfrentará a un bloque de estilos sumamente diversos. Deberá medir fuerzas ante el orden táctico de Ecuador, la velocidad e intensidad física de Costa de Marfil y el entusiasmo de la sorprendente Curazao.
Bajo el nuevo formato de 48 selecciones, donde los mejores terceros también consiguen boleto a los dieciseisavos de final, la escuadra teutona no se conformará con la simple clasificación; su meta real es el liderato invicto para asegurar un cruce favorable y evitar sorpresas tempranas en las llaves de eliminación directa.