Tras una sequía de 28 años, la selección de Escocia rompió la maldición y regresa a un Mundial por la puerta grande.
El equipo dirigido por Steve Clarke clasificó de manera agónica el 18 de noviembre de 2025 en Glasgow, tras vencer 4-2 a Dinamarca . Los escoceses dominaron gran parte de las eliminatorias de la UEFA en el Grupo C, mostrando una resiliencia inquebrantable que les permitió asegurar el liderato por encima de los daneses y evitar el siempre peligroso repechaje.
La columna vertebral de este equipo está forjada en la Premier League. El liderazgo recae en el incansable
Andrew Robertson (Liverpool) y el capitán del mediocampo Scott McTominay (Napoli), quien fue el máximo artillero en la clasificación. La zona de creación depende de la visión de John McGinn (Aston Villa) y el talento joven de Billy Gilmour . En el ataque, la potencia de Lyndon Dykes y Ché Adams será fundamental para capitalizar el juego directo que caracteriza a los “Socceroos” europeos.
Escocia ha sido cuadrada en un sector de “alto voltaje”. Iniciarán su camino el 13 de junio contra la debutante. Haití en Boston, un duelo donde la victoria es imperativa. Posteriormente, se enfrentarán a la poderosa Marruecos y cerrarán la fase de grupos el 24 de junio ante la pentacampeona Brasil en Miami.
Con el formato de 48 selecciones , avanzar como uno de los mejores terceros es una posibilidad matemática real si logran imponer su fortaleza física en los primeros dos encuentros.